En estrategia la visión es importantísima, incluso aunque muchos la vean como «algo más que hay que redactar para poner en la página y en los folletos».
La visión refleja una aspiración de quienes la redactan (si es que está redactada y guardada en algún cajón).
Ahora bien, ¿Qué ocurre cuando un empleado tiene una visión aún mayor?
¿Qué debería hacer un empleado recién llegado cuando la visión de la empresa es miope o poco ambiciosa para sus propios estándares?
¿Someterse a la visión ajena y conformarse, buscar armonizar su visión con la existente o perseguir su propia visión fuera de la empresa?
Te cuento la historia de Howard Schultz y lo que pasó con Starbucks cuando su visión fue mayor que la de los fundadores.