El factor de conversión está presente en toda actividad comercial, pero el término se utiliza más en el mundo virtual que en el físico. Una conversión es una acción del usuario que consideramos valiosa. Por ejemplo, realizar una compra, suscribirse a nuestro newsletter, visitar nuestro local, hacerse fan de nuestra página en Facebook, hacerse seguidor de nuestro perfil de Twitter, completar una encuesta, un formulario de contacto, descargar un archivo o solicitar más información.