Tomar decisiones en una empresa no puede depender de la intuición o de lo que hace la competencia. Existen herramientas concretas que permiten evaluar oportunidades, riesgos y asignar recursos con una lógica estratégica. Entre las más utilizadas están dos matrices fundamentales: la Matriz de Ansoff y la Matriz BCG.
¿Qué es una Matriz Estratégica y por qué es útil?
Una matriz estratégica permite visualizar y clasificar opciones de crecimiento o gestión del portafolio de productos de forma estructurada. No se trata solo de tener ideas, sino de entender cuáles pueden llevarse a la práctica y cuáles representan una pérdida de tiempo o dinero.
La Matriz de Ansoff: Explorando Caminos de Crecimiento
La Matriz de Ansoff plantea cuatro direcciones posibles de crecimiento, combinando productos actuales o nuevos con mercados actuales o nuevos:
- Penetración de mercado: vender más a los clientes que ya tienes.
- Desarrollo de mercados: vender los productos actuales en nuevos mercados o segmentos.
- Desarrollo de productos: crear nuevos productos para tus clientes actuales.
- Diversificación: nuevos productos en nuevos mercados (alto riesgo, alto potencial).
La clave está en identificar en qué cuadrante está hoy la empresa y cuál es el siguiente movimiento lógico y rentable.
Matriz BCG: Una brújula para tu cartera de productos
La Matriz Boston Consulting Group (BCG) clasifica los productos o unidades de negocio según su participación de mercado y el crecimiento del sector:
- Estrellas: alta cuota de mercado en mercados de alto crecimiento. Requieren inversión constante.
- Vacas lecheras: alta cuota en mercados maduros. Generan liquidez para financiar otros proyectos.
- Interrogantes: baja cuota en mercados en crecimiento. ¿Invertir o abandonar?
- Perros: baja cuota y bajo crecimiento. Suelen ser candidatos a desinversión.
Con esta herramienta, se pueden priorizar inversiones, decidir cuándo lanzar o retirar productos y cómo reasignar recursos.
De la teoría a la acción: el verdadero valor de estas herramientas
Aplicar estas matrices no es un ejercicio académico. Es un paso clave para dejar de improvisar y comenzar a actuar con intención. Saber cuándo expandirse, cuándo retirarse o dónde duplicar la apuesta marca la diferencia entre sobrevivir o liderar.
Formarse para usar las herramientas con criterio
Una matriz mal utilizada puede ser más peligrosa que no tener ninguna. Por eso, dentro de nuestra formación en Estrategia Empresarial, no solo explicamos estas matrices, sino que enseñamos cómo interpretarlas en el contexto específico de cada empresa, sin recetas mágicas ni plantillas genéricas.
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